viernes, 2 de noviembre de 2012

Algo más que TRADOS

Creación y gestión de las memorias de traducción: algo más que TRADOS. Algunas utilidades.


Las memorias de traducción son herramientas fundamentales para el traductor. Podríamos decir imprescindibles. Existen programas que ejecutan todos los pasos necesarios para crear y gestionar memorias de traducción como TRADOS entre otros pero, ¿por qué estancarse en este programa “multiusos” en lo que a memorias de traducción se refiere y no conocer otros que también podrían ser de gran utilidad para el traductor?.  Desde luego, la comodidad y las ventajas que nos ofrece TRADOS muchas veces no nos las van ofrecer este tipo de programas más rudimentarios, pero no siempre podremos acceder a este primero, una de las principales razones se debe a que es de pago. Por ello, el conocimiento y el manejo de otras herramientas nunca van a estar de más.

El proceso de creación de una memoria de traducción puede llevarse a cabo desde distintos niveles: bien partiendo de un texto previamente traducido, o bien proceder a su creación mientras se traduce el texto a la vez, es decir, que el proceso de traducción y el de creación de la MT serán simultáneos. En cualquier caso, siempre será aconsejable trabajar textos sin formato, formato txt para que no tengan lugar problemas de incompatibilidad por la combinación de varios tipos de formato y varios programas necesarios para crear y gestionar la memoria de traducción. El formato de las memorias de traducción será tmx esencialmente, aunque también podremos encontrar xliff (en desuso puesto que tmx, digamos, funciona muy bien y ha copado el mercado). En el caso de TRADOS no habrá problema en reconocer cualquiera de los dos formatos, pero en el caso de que se gestione la memoria de traducción con otros programas será un dato que hay que tener en cuenta. Por esa misma razón, a la hora de guardar los textos traducidos para manipularlos desde los programas de gestión de la memoria será conveniente guardarlos con el sistema Unicode UTF-8 que es el menos problemático.

El traductor puede disponer de un paquete aplicaciones libres y portables que contienen este tipo de programas necesarios para la creación y gestión de dicha herramienta en un blog especializado en el software libre y de código abierto llamado “Traducción y mundo libre” en donde aparece un enlace para descargarlos. Su manejo no es especialmente complicado, aunque al tener funciones delimitadas, es decir, cada uno lleva su cometido en la creación y gestión de las memorias de traducción habrá que conocer qué programa sirve para qué. Cabe destacar Olifant, para la gestión de la memoria de especial interés puesto que es válido para todos los sistemas operativos y que, a su vez, nos permitirá ir aumentando nuestra memoria de traducción, es decir, incorporando nuevos textos a medida que los vamos traduciendo.

Por último, a modo de puntualización, un detalle que es necesario precisar es que las memorias de traducción serán fundamentalmente útiles para realizar consultas de segmentos previamente traducidos. En caso de que se quiera utilizar como programa de trabajo simultáneo en el proceso traslativo solo traducirá segmentos exactamente iguales (por lo que será útil en traducciones científicas –traducción de prospectos de medicamentos, algunas instrucciones…- pero no en literarias puesto que no encontraremos párrafos, frases o segmentos iguales casi nunca o nunca).

Laura García Albarrán