Las memorias de traducción son
herramientas fundamentales para el traductor. Podríamos decir imprescindibles.
Existen programas que ejecutan todos los pasos necesarios para crear y
gestionar memorias de traducción como TRADOS entre otros pero, ¿por qué
estancarse en este programa “multiusos” en lo que a memorias de traducción se
refiere y no conocer otros que también podrían ser de gran utilidad para el
traductor?. Desde luego, la comodidad y
las ventajas que nos ofrece TRADOS muchas veces no nos las van ofrecer este
tipo de programas más rudimentarios, pero no siempre podremos acceder a este
primero, una de las principales razones se debe a que es de pago. Por ello, el
conocimiento y el manejo de otras herramientas nunca van a estar de más.
El proceso de creación de una
memoria de traducción puede llevarse a cabo desde distintos niveles: bien
partiendo de un texto previamente traducido, o bien proceder a su creación mientras
se traduce el texto a la vez, es decir, que el proceso de traducción y el de
creación de la MT serán simultáneos. En cualquier caso, siempre será
aconsejable trabajar textos sin formato, formato txt para que no tengan lugar
problemas de incompatibilidad por la combinación de varios tipos de formato y
varios programas necesarios para crear y gestionar la memoria de traducción. El
formato de las memorias de traducción será tmx esencialmente, aunque también
podremos encontrar xliff (en desuso puesto que tmx, digamos, funciona muy bien
y ha copado el mercado). En el caso de TRADOS no habrá problema en reconocer
cualquiera de los dos formatos, pero en el caso de que se gestione la memoria
de traducción con otros programas será un dato que hay que tener en cuenta. Por
esa misma razón, a la hora de guardar los textos traducidos para manipularlos
desde los programas de gestión de la memoria será conveniente guardarlos con el
sistema Unicode UTF-8 que es el menos problemático.
El traductor puede disponer de un
paquete aplicaciones libres y portables que contienen este tipo de programas
necesarios para la creación y gestión de dicha herramienta en un blog
especializado en el software libre y de código abierto llamado “Traducción y
mundo libre” en donde aparece un enlace para descargarlos. Su manejo no es
especialmente complicado, aunque al tener funciones delimitadas, es decir, cada
uno lleva su cometido en la creación y gestión de las memorias de traducción
habrá que conocer qué programa sirve para qué. Cabe destacar Olifant, para la
gestión de la memoria de especial interés puesto que es válido para todos los
sistemas operativos y que, a su vez, nos permitirá ir aumentando nuestra
memoria de traducción, es decir, incorporando nuevos textos a medida que los
vamos traduciendo.
Por último, a modo de
puntualización, un detalle que es necesario precisar es que las memorias de
traducción serán fundamentalmente útiles para realizar consultas de segmentos
previamente traducidos. En caso de que se quiera utilizar como programa de
trabajo simultáneo en el proceso traslativo solo traducirá segmentos
exactamente iguales (por lo que será útil en traducciones científicas –traducción
de prospectos de medicamentos, algunas instrucciones…- pero no en literarias
puesto que no encontraremos párrafos, frases o segmentos iguales casi nunca o
nunca).
Laura García Albarrán