martes, 25 de diciembre de 2012

Evaluación de la asignatura de Informática aplicada a la Traducción


Pros y contras.

Considero que la asignatura ha sido interesante, puesto que no solo se aprende a manejar diversas herramientas de utilidad para el traductor e incluso a profundizar en otras que ya se conocían como los procesadores de texto sino que se presenta una imagen real del panorama de la traducción en nuestros días: las exigencias, las novedades, los mercados con más afluencia, etc.

Me hubiera gustado que la duración de la asignatura no hubiera quedado reducida a un cuatrimestre puesto que se podría haber profundizado en el manejo de herramientas de ofimática y también de otros programas como las memorias de traducción haciendo más hincapié en ellos. Por ejemplo, me hubiera gustado trabajar sobre las fases de segmentación y alineación con DéjàVu.

El temario en general me ha gustado aunque considero que es, en algunos aspectos, demasiado teórico. En especial me ha parecido realmente interesante aspectos como la localización, las memorias de traducción y los recursos en línea a los que el traductor tiene acceso.

Por último, me gustaría recalcar en el escaso tiempo que tenemos para abarcar el temario y que ello fuerce a no poder indagar en ciertos aspectos y a tratar otros de forma superficial.

Memorias de traducción


Memorias de traducción: funcionamiento, ventajas, desventajas, aprovechamiento.

Una memoria de traducción es una base de datos en la que se almacenan segmentos de texto original asociados a su traducción. Dichos segmentos previamente traducidos podrán ser utilizados en otras traducciones de forma total o parcial.

Es importante no confundir una memoria de traducción con un programa de traducción automática ya que es el traductor el que lleva a cabo la traducción propiamente dicha del texto de origen. La MT ayuda en el proceso traslativo tanto con herramientas de uso habitual como con otros recursos “innovadores” dentro del ámbito de la traducción asistida tales como el previo análisis del documento, la búsqueda terminológica, la revisión… A su vez, también es importante no confundir la MT con una base de datos ya que localiza segmentos exactos, parecidos o aproximados aunque sí que incluye opciones de una base de datos como la compactación o la fragmentación además de otras herramientas incorporadas como glosarios, correctores, diccionarios, etc.

Si realizamos una traducción a través de una MT, las fases de la traducción variarán: en la fase de análisis del documento, además de la eliminación de gráficos y códigos de formato que se llevará también a cabo en una traducción convencional, se compara con textos almacenados y se evalúan los datos aprovechables. En la fase de preparación terminológica, se introducirían los términos nuevos encontrados en lugar de ir creando un glosario independiente por cada traducción, donde, además, la fase de documentación quedaría aparcada. Y, en la última fase, la traducción del texto como tal se traducirían los segmentos nuevos (una vez se activara la autopropagación y se sustituyeran los previamente traducidos) y se incorporarían los gráficos y códigos de formato (maquetación) que también se llevaría a cabo en la traducción convencional. La función de revisión, al estar integrada en el programa, sería más superficial por parte del traductor (meramente comprobatoria) o incluso inexistente.

El proceso de creación de las memorias conste de varias fases, por ejemplo, la segmentación generalmente se realiza por oración (unidad básica de división) y viene determinada por marcas de párrafo, signos de puntuación… aunque es posible establecer nuevos criterios de segmentación. Si se reconoce un segmento, la MT lo presentará como candidato y este podrá reutilizarse (teniendo en cuenta el contexto, destinatario, etc.) o traducirse de nuevo. Si se opta por traducirlo de nuevo, la nueva traducción quedará almacenada en la base de datos de la memoria. Para conseguir una segmentación de calidad, hay que “retroceder en el tiempo” hasta la fase de traducción del texto y darle a la traducción una estructura idéntica a la del texto de origen. Dentro del proceso de segmentación existen varios tipos de coincidencias detectables por el programa como las coincidencias exactas (los segmentos coinciden en texto, puntuación y formato), las plenas (solo se diferencian por elementos variables como números, nombres…), fuzzy matching (se trata de coincidencias parciales o aproximadas; también se puede establecer el umbral de sensibilidad que es el que determina mediante cálculos porcentuales la proximidad entre segmentos), coincidencias terminológicas (el programa solo reconoce uno o varios términos presentes en el segmento a través de la consulta a sus propios diccionarios integrados) y coincidencias por subsegmentos (reconocimiento de pequeños bloques de un segmento completo).

El proceso de alineación supone la asociación de los segmentos en que se ha dividido el texto. Dependiendo del programa que utilicemos es más o menos automático y será más fácil asociar los segmentos originales a los traducidos, aunque también podrá hacerse de forma manual. En esta fase es importante tener en cuenta el formato de exportanción (.tmx).

Las memorias de traducción aportan ciertas ventajas frente la traducción convencional como, por ejemplo, en lo que se refiere a la terminología ya que aseguran una homogeneidad (uso continuado del mismo término cuantas veces aparezca), ofrece versiones avanzadas de los glosarios tradicionales y permite, además, importar glosarios y diccionarios… también en lo que se refiere al editor de textos que ofrece funciones similares a las de los procesadores de textos como la búsqueda y sustitución, corrector y otras como añadir o delimitar grado de exactitud de coincidencias o, incluso, en lo que se refiere a la revisión puesto que es una función “incorporada” en el programa y no se lleva a cabo manualmente.
Asimismo, existen algunos inconvenientes como la necesidad de convertir formatos (problemas de incompatibilidades) o el conocimiento exhaustivo del programa para que este resulte rentable o eficiente. En el momento en el que la interfaz cambie o se cree una nueva versión, el traductor deberá adaptarse a este cambio.

Pero esto resulta ventajoso solo para algunos tipos de texto: aquellos que presentan mayor número de repeticiones (para la propagación) como los jurídicos —patentes—, científicos —prospectos— o técnicos —instrucciones o manuales—, en páginas web, nuevas ediciones de manuales, correcciones de textos previamente traducidos y, también, a modo de “reciclaje” si se trabaja para la misma empresa o cliente puesto que será útil para reciclar la terminología y estilo preferidos por el mismo.
Podría ser interesante que la creación de una memoria de traducción fuera llevada a cabo por un grupo de traductores, es decir, varios traductores alimentando una misma MT aunque, desde luego, bajo control, supervisión y revisión del material que se almacena. Llegados a este punto habría que cuestionarse, entre otras cosas, el campo de trabajo (jurídico, científico…), evaluación de la homogeneidad del grupo de trabajo, la estimación del volumen de traducción, valoración de lo que ya se ha traducido, búsqueda de terminología… Podría ser productivo para la creación de corpus informatizados especializados en un área, por ejemplo.

Por último, con el desarrollo de los programas de memorias de traducción se ha generado debates en torno al negocio de la traducción como, por ejemplo, si se debe cobrar al cliente por segmentos repetidos, si se debe incrementar el precio por tiempo invertido en revisión de coincidencias exactas, parciales… o, incluso, si se debe cambiar de unidad a la hora de establecer el precio por traducción y, en vez de basarlo en número de palabras traducidas, basarlo en líneas u horas de trabajo que tienen en cuenta otros factores que influyen en el proceso de la traducción como la conversión de formatos o la preparación de los textos, aunque, por otro lado, quedaría infravalorada la documentación.
El debate surge también en torno de los propios programas como si se deben integrar procesadores de texto como tal, herramientas de gestión terminológica, programas de traducción automática…

El traductor y los corpus


Diccionarios y corpus.

La relevancia del trabajo con corpus generales, bilingües y paralelos en traducción es evaluada a través de la comparación de corpus y memorias de traducción a la vez que describiendo una analogía entre diferentes tipos de corpus y las herramientas de referencia tradicionales como, por ejemplo, los diccionarios.

El ordenador: los programas informáticos y, sobre todo, Internet se han convertido en una herramienta fundamental para el traductor (jurídico, científico y literario) aunque, desde luego, no al mismo nivel. El traductor literario dará más uso a los procesadores de texto, mientras que el técnico o científico empleará más las herramientas de extracción terminológica, memorias de traducción… De todos modos, en un futuro el conocimiento y manejo de estas herramientas deberán figurar en el currículum de todo traductor. Además, cabe destacar que los métodos y herramientas informáticas incluso han sustituido a los métodos tradicionales como los diccionarios de papel por el formato en CD-ROM o directamente disponibles en línea, consultas a profesionales a través del correo en vez de citándose, etc. Internet es una poderosa herramienta, pero, a la vez, presenta el inconveniente de que al ser descomunal la cantidad de información que se puede encontrar navegando, es complicado encontrar datos precisos en ciertas ocasiones sin emplear en ello demasiado tiempo.

Herramientas útiles pero poco extendidas en la traducción son el corpus y las herramientas de análisis de corpus. Solamente profesionales como, por ejemplo, lexicógrafos o ingenieros lingüísticos los conocen en profundidad y los emplean en su tarea diaria.
De acuerdo con la tipología textual de EAGLES, se diferencia ente corpus monolingüe y bilingüe. El monolingüe será especialmente útil para teóricos, investigadores y estudiantes de traducción, mientras que el bilingüe será mucho más provechoso para traductores profesionales.

En los corpus bilingües se establece, podríamos decir, una concordancia paralela con que las MT podrían considerarse, según algunos especialistas como Federico Zanettin, un tipo de corpus paralelo muy especializado y de gran provecho en proyectos de localización aunque no tanto cuando se empieza un nuevo proyecto de traducción cuyo tema difiere de todos los demás anteriormente tratados o se trata de un tipo de texto distinto que, además, se centra especialmente en la terminología. Esto último puede considerarse en ciertas ocasiones una desventaja puesto que puede generar textos repetitivos, estandarizando y restringiendo el número de opciones lingüísticas que, por ejemplo, podría ofrecer un corpus general de tema más amplio.

La principal diferencia existente entre diccionarios y corpus es que el diccionario se centra en el significado léxico (a través de la definición), mientras que el corpus ofrece un enfoque analítico (numerosos contextos). Así, podemos deducir que el diccionario monolingüe puede servir para un cometido más o menos similar que un corpus monolingüe desde campos distintos: el corpus tratará el contexto, mientras que el diccionario tratará el significado. Del mismo modo ocurrirá, pues, con los bilingües. Por otro lado, los corpus paralelos podrían compararse con diccionarios bilingües aunque, eso sí, salvaguardando las distancias.
Los diccionarios bilingües son repertorios de equivalencias léxicas o términos (dependiendo de si son diccionarios de lengua general, especializados o terminologías) que se ofrecen como traducciones candidatas en la lengua de destino. Asimismo, los corpus serán repertorios de estrategias utilizadas en traducciones anteriores; es decir, como si se tratase de repertorios de equivalencias en traducción. Además, el corpus muestra las “no equivalencias”: los casos en los que es difícil establecer una equivalencia o esta no está muy clara.

El criterio de creación de corpus variará dependiendo del fin que se pretenda, el uso que se quiera para él y su público. Por ello, los creadores de programas que gestionen corpus o de los corpus en sí, deberán tener en cuenta estos aspectos para que el resultado final sea satisfactorio. No será lo mismo, crear un corpus que sirva para la traducción que uno que pretenda indagar en el mundo de la investigación médica o científica en general, por ejemplo.


A pesar de que podemos encontrar corpus en diversos formatos, el más popular será el que tenga soporte informático y, sobre todo, en línea. De igual manera, será especialmente provechoso para el traductor crearse sus propios corpus, llamados DIY “do-it-yourself” por sus siglas en inglés ya que son fáciles de crear, son una gran fuente de información alternativa más acotada puesto que nosotros mismos somos los creadores y, también, son una gran fuente de fraseología y terminología en áreas restringidas. De todos modos, el uso de corpus se entiende como un apoyo al uso del diccionario (Friedichler & Friedichler).

Las herramientas informáticas del traductor: desde procesadores de texto hasta sistemas de gestión de MT

Principales herramientas informáticas en el mundo de la traducción.

Como venimos repitiendo una y otra vez, la informática ha calado de tal forma en la labor traslativa que hoy en día no se concibe que entre las herramientas de trabajo del traductor no se encuentren diferentes programas informáticos, memorias de traducción, diccionarios electrónicos, corpus informatizados, procesadores de texto, etc.

Aunque muchas de ellas no son tan conocidas como otras, todas aportan algo, aunque sea un detalle, que puede ser de gran ayuda en la tarea de la traducción, facilitando búsquedas, mejorando la eficiencia…

Las herramientas de reconocimiento activo de terminología permiten analizar textos que se encuentran en formato electrónico para identificar con qué frecuencia aparecen determinados términos o frases. Si estos términos o frases se repiten a lo largo de la traducción, una vez los detectan, (siempre y cuando se hayan introducido previamente en su base de datos) lo proponen al usuario a través de la función de autopropagación. Un programa que lleva a cabo esta función es, por ejemplo, Logiterm.

Los concordadores bilingües permiten hacer comparaciones entre varias posibles equivalencias, identificar o evaluar traducciones potenciales de unidades léxicas, frases, oraciones o estructuras. ParaConc es un ejemplo que, además, hemos tratado en clase.

Los alineadores de bitextos podríamos decir que “crean” un bitextos (texto original con su respectiva traducción) y dividirlos en segmentos. Generalmente trabajan a nivel sintáctico uniendo las oraciones de acuerdo con la longitud de las mismas, lugar que ocupan en la unidad textual y, a veces, de acuerdo con su contenido. Como no se trata de programas de gran precisión, existen opciones de ayuda que posibilitan la mejora de la alineación o, también, otra alternativa es la alineación manual (el usuario la lleva a cabo a través de dichos programas. Es decir, no es automática). WinAlign es un buen ejemplo de alineador como también lo es ParaConc que incluye, a su vez, opciones de alineación.

Los corpus son una agrupación de textos en formato electrónico que sirven tanto para el estudio del lenguaje como de la pragmática, generalmente enfocados a un tipo de lenguaje muy concreto o específico (área temática, resgistro, tipo de texto…). Estos son especialmente útiles para el traducción, tanto si son de carácter general como si están especializados en un área determinada puesto que también pueden mostrar colocaciones en la lengua, mostrando a su vez el contexto de aparición, el registro… entre otras opciones de gran utilidad. Ejemplos de corpus considerados “representativos” son: British National Corpus y el CREA, entre otros.

Los diccionarios electrónicos son la alternativa a los diccionarios de papel, más rápidos y eficientes que los segundos. Podemos encontrarlos en línea y también en CD-ROM. Los diccionarios electrónicos no deben confundirse con los bancos de datos cuyos objetivos son distintos y su organización también difiere. La RAE, el Oxford English Dictionnary y Le Trésor de la Langue Française Informatisée son ejemplos de diccionarios completos y con una alta reputación.

Las herramientas de localización abarcan tanto el proceso traslativo como el de adaptación cultural, geográfica, política o incluso en algunos casos lingüística ya sea de un producto, página web, software… Si hablamos de herramientas de localización, debemos mencionar también sistemas de memorias de traducción y sistemas de gestión de terminología que intervienen en proyectos de localización. Catalyst es una de las herramientas de localización más conocidas.

Los sistemas de traducción automática se encargan del proceso completo de traducción de textos, con que el traductor humano solamente lleva a cabo el proceso de revisión o, también, se ocupa del cambio e inserción de otros recursos integrados en los sistemas de traducción automática como diccionarios electrónicos,  textos paralelos… para obtener resultados más satisfactorios. Es decir, para no dar pie a que la ambigüedad aparezca o, del mismo modo, “forzar” al programa a que trabaje sus traducciones basándose en las reglas gramaticales básicas de una lengua. Se trata de programas muy trabajados y evolucionados —útiles en ciertas ocasiones— como Google Translate o Sytran pero que, según mi opinión, jamás desbancarán al traductor humano.

La tarea de los concordadores monolingües es el análisis de corpus, para encontrar y visualizar concordancias. Algunos muestran dichas concordancias contextualizadas (KWIC —key word in context—), es decir, cada concordancia se muestra de forma separada, lo cual es especialmente útil para estudiar cuál es el uso concreto de una palabra o una frase y cuál es su combinatoria. TextStart y WebConc son dos buenos ejemplos de concordadores monolingües.

Es fundamental tener un conocimiento amplio de las herramientas de Microsoft Office más allá del procesador de texto Word, ya que ofrece programas de asistencia en tareas de traducción como la gestión de presentaciones (PowerPoint), bases de datos (Access) y hojas de cálculo (Excel).

Los motores de búsqueda como Google, Yahoo!, Ask.com, Dmoz… analizan el contenido de páginas web y crean listas de concordancias de palabras encontradas en páginas web o en sus URL. Estos motores facilitan la búsqueda de datos a través de palabras clave presentando los resultados proclives a ser de mayor utilidad al principio de la lista de resultados que se visualiza en su interfaz. Algunos de ellos presentan opciones de búsqueda avanzada o especializada; por ello, debe conocerse su estructura y funcionamiento: para optimizar la búsqueda. Así, algunos comandos de Google interesantes para el traductor son:
-        -Para buscar definiciones en google, utilizar el comando define+ el término que desee.
-    -Para buscar términos en fuentes fiables: poner el término entrecomillado + inurl: eur-lex europa.eu (solo para lenguas de la unión Europea) o, también, in title + “término” para buscar páginas que tengan el término en su título (algo parecido a textos paralelos). 
         - Otro comando de Google es escirbir en la barra "related:+pág web que se conoce de la que se quiere encontrar una página web relacionada, que tenga que ver, cuyos objetivos están relacionados…

Los bancos de datos terminológicos asisten en la búsqueda de términos utilizaos en lenguaje especializado, traducción técnica, textos científicos… Se trata de compilaciones de términos con entradas muy estructuradas que, generalmente, almacenan información sobre conceptos fundamentales en campos especializados (términos, sus equivalentes en otras lenguas, fuentes, contextos, definiciones, observaciones…). Dos bases imprescindibles para el traductor son IATE (base de datos de la Unión Europea) y TERMIUM (del gobierno de Canadá).

Los extractores terminológicos identifican CAT (candidatos a término), es decir, unidades léxicas que en un área específica o campo de conocimiento especializado parecen ser términos. Para extraer dichos términos ponen en práctica criterios como el análisis de la frecuencia de aparición, combinatoria de palabras… Los resultados en ocasiones no son correctos o precisos por lo que tendrán que ser revisados y llevados a debate por especialistas como terminólogos, lexicólogos, traductores… TermoStat o Multiterm Extract son de los ejemplos más representativos de extractores terminológicos.

Los sistemas de gestión terminológica están especialmente diseñados para el almacenamiento y gestión terminológica (términos, equivalencias, campo de conocimiento, fuentes, definiciones, contextos…). Permiten crear, almacenar, gestionar y buscar sus propias listas de términos que, a su vez, podrán ser de utilidad en futuras traducciones. A veces son incluso más útiles que las herramientas de Office ya que trabajan conjuntamente con sistemas de memorias de traducción y herramientas de reconocimiento activo de terminología. Un buen ejemplo de sistema de gestión terminológica es BeeText Term.

Las herramientas de traducción asistida hacen referencia a sistemas que incluyen varias de las herramientas previamente citadas en un único programa. Incluyen alineadores, extractores, sistemas de gestión de terminología, etc. Algunos ejemplos son Trados, Omega T o Wordfast.

Los sistemas de memorias de traducción permiten ahorrar tiempo y esfuerzo al traductor. Son especialmente útiles en textos en los que las repeticiones son frecuentes, es decir, que ofrecen la posibilidad de reutilizar un segmento previamente traducido (autropropagarlo). No deben confundirse con sistemas de traducción automática ya que las MT solo permiten reciclar segmentos, no generar traducciones automáticas. DéjàVu, SDL Trados o Fusion Translate son tres de las memorias de traducción más conocidas y utilizadas.

En general, existen numerosas herramientas en la red que a su vez, desempeñan tareas de todo tipo. Diatopix, por ejemplo, actúa a modo de “programa detector de localismos”. Es decir, “informa” al traductor de si un término es más o menos utilizado en un zona o región a través de búsquedas en la web de forma limitad geográficamente. Por otro lado, ORBIS, por ejemplo, es una catálogo de biblioteca, útiles en la labor traslativa, como también lo puede ser el catálogo en línea de Universidad Autónoma de Madrid.

Por último, es imprescindible conocer el funcionamiento de los procesadores de texto que permiten crear, editar y guardar documentos de texto, a la vez que ofrecen funciones que facilitan la comparación y la revisión de textos tanto a traductores como a escritores o revisores. Además, permiten el cambio de formato; aspecto que cabe destacar puesto que reduce los problemas de incompatibilidad que pudieran generarse durante la manipulación del archivo o documento durante su manipulación.

Virtaal, Bitext2TMX, Olifant...


La alternativa a Trados y DéjàVu: pequeños programas de gestión de MT.

Los procesos que un programa como Trados o DéjàVu lleva a cabo, pueden realizarse con otros programas de código libre si el traductor considera que la adquisición de una programa de gestión de memorias de traducción no le es rentable o, incluso, considera que el desembolso es demasiado alto.

Esto presenta ventajas e inconvenientes. Las ventajas son, que si el traductor no se dedica íntegra y exclusivamente a la traducción técnica o científica, le será más útil descargar de forma gratuita programas de código libre puesto que los empleará en contadas ocasiones. Pero, si se trata de un traductor especializado en traducción científico-técnica, la adquisición de un programa como Trados o DéjàVu le acabará siendo imprescindible.

Así, como alternativa a estos dos grandes dentro del mundo de las memorias de traducción, presentaremos brevemente (casi a modo de cita) otros programas que, de forma individual, llevan a cabo cada una de las pequeñas tareas que Trados o DéjàVu llevan ya integradas. Aunque, desde luego, cabe destacar que el uso de pequeños programa de manera independiente ralentizará la tarea traslativa.

Como en otras entradas hemos descrito cómo funciona una memoria de traducción, aquí solo citaremos los pasos básicos y citaremos, como se ha dicho, los programas empleados.

1.            ¿Qué es una MT? Hoja de ruta (formatos de una memoria de traducción .tmx, .xliff)
2.            Crear una MT… traduciendo simultáneamente o a partir de textos traducidos
3.            Gestionar una MT (corregir, amplicar, buscar, exportar…)

Para trabajar traduciendo simultáneamente, es necesario (o más aconsejable) partir de el formato de texto plano (.txt) porque al perder el formato no dará problemas de incompatibilidades ni con tabulaciones, saltos de página o párrafo… (es importante guardarlo en Unicode UTF-8, que es el menos problemático).

Para llevar a cabo la traducción utilizamos un programa como por ejemplo VIRTAAL. Habrá que crear una tabla con dos columnas (una para la lengua origen y otra para la meta).

Para solapar el archivo origen y el archivo meta es muy útil el programa BITEXT2TMX, es decir para juntarlos y alinearlos.

Para gestionar la memoria de traducción utilizaremos un programa gestor llamado OLIFANT (es gratuito y es válido para todos los sistemas operativos) que también nos servirá para incorporar o importar nuevas memorias de traducción (a medida que vamos traduciendo textos) y ampliar la primera creada. Las memorias de traducción serán útiles para realizar consultas de segmentos previamente traducidos y si se quiere utilizar como programa de trabajo simultáneo en una traducción solo traducirá segmentos exactamente iguales (por lo que será útil en traducciones científicas pero no en literarias puesto que no encontraremos párrafos, frases o segmentos iguales casi nunca o nunca).

Todos los programas necesarios para la creación, manipulación, gestión, etc. de la memoria de traducción podemos encontrarlos en un blog con información de calidad “Traducción y mundo libre” en donde aparece un enlace para descargarlos. También, en "la imagen del gato" que se ve en la página web se puede acceder a la descarga del paquete entero, es decir, al paquete de aplicaciones libres y portables para traductores que, además, no solo incluye programas de gestión de MT sino otros con otras funciones.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Corpus lingüísticos y su aplicación en estudios de traducción

Tipos de corpus y distinciones. Pautas de creación. Utilidad en la tarea traslativa.


Los corpus son empleados en en el procesamiento del lenguaje natural, en el análisis crítico del discurso y en la lingüística aplicada. Así, se puede inferir que realiza un cometido distinto dependiendo del área de conocimiento en la que se esté utilizando: desde el almacenamiento de datos o su extracción hasta la creación de sistemas de traducción automática.

En algunos ámbitos, podríamos decir que el corpus lingüístico se entiende como un análisis de varios textos, es decir, la lingüística es una ciencia social donde el lenguaje es una interacción social ligada estrechamente a la cultura y el contexto histórico.

No existe unanimidad a la hora de establecer un criterio global que fije las pautas sobre lo que debe ser considerado un corpus, es decir, si en cuanto a si debe tratarse de un conjunto de textos más o menos amplio. Algunos hablan de la representatividad dentro la lengua, cultura o área específica en la que se encuentra el corpus pero, más allá de tal debate, habrá que tener en cuenta cuál es la finalidad del corpus, para qué se utilizará exactamente y así, deberá establecerse un criterio selectivo a la hora de considerar corpus a un conjunto de textos.

Según Bowker y Pearson, este criterio selectivo es uno de los cuatro aspectos que diferencian a un corpus de una agrupación de textos que no alcanza dicha categoría. Los otros son el tamaño (que, como es obvio, debe ser considerable), autenticidad de los textos (es importante tener presente que estos corpus no solo deben ser creados para fines de análisis lingüístico o literario, aunque existe controversia al respecto) y modos de almacenamiento (con el objetivo de diferenciar los corpus corrientes de la tradición del análisis manual de agrupaciones textuales con vistas a la extracción de datos). Las pautas más generales para determinar la calidad de un corpus son, pues, el criterio selectivo y el tamaño.

Los corpus siguen una metodología que puede aplicarse al campo de la lingüística. El uso de los corpus en los estudios de investigación en traducción fue propuesto como una adaptación a los estudios empírico-descriptivos en traducción, compartiendo algunos principios con los primeros.

Grosso modo, distinguimos dos “tipos de corpus” dentro del ámbito lingüístico que son los puramente lingüísticos y  los descriptivos basados en estudios de traducción. Estos últimos se interesan por todas las variedades de la producción lingüística, con que las traducciones (en lugar de los textos originales) pueden formar parte del corpus monolingüe. Es decir, que habrá traducciones que aunque no sean originales podrán ser integradas en el corpus. Eso sí, deberá tratarse de traducciones podríamos decir “reconocidas”, no aquellas que pudieran servir de entrenamiento al traductor o a un nivel no profesional.

Los estudios descriptivos en traducción pretenden ir más allá de la comparación tradicional del texto origen con el texto meta, analizando los niveles de equivalencia y fidelidad en la traducción y partiendo, a veces, de una perspectiva descriptiva, lo cual implica establecer unos rasgos distintivos (algo así como “patrones” en ciertas traducciones) de los textos traducidos, aplicables a tipos de texto concretos que resulta especialmente útil cuando tratamos con corpus electrónicos.

En este estudio, según determinadas corrientes como la de Michael Halliday y contraria a otras como la de Noam Chomsky, la interdependencia entre forma y significado es fundamental, es decir, existe una conexión directa entre gramática y léxico que constituye el principio básico en el debate de la traductibilidad.

Saldanha distingue dos corpus a los que denomina corpus-based y corpus-driven. El corpus-based está influido por el traductor y la teoría lingüística o corriente que siga o en la que se base, mientras que en el corpus-driven se discuten los rasgos y características del empleo de corpus en enfoques y estudios en traducción y lingüística y, al mismo tiempo, cómo afecta o hace dónde se encaminan dependiendo de las teorías, principios o tendencias en las que se basan los estudios.

Existen numerosos parámetros para estudiar los métodos de análisis cuantitativo de los corpus como la densidad léxica el type-token ratio… Se trata de un estudio complejo ya que es complicado realizar cálculos o establecer fórmulas matemáticas a través de determinados métodos y parámetros pre-establecidos para analizar la recurrencia —entre otros rasgos y características— en la traducción.

El análisis cualitativo es necesario del mismo modo; la combinación de este con el cuantitativo aporta una visión más completa y enriquecedora del fenómeno traslativo. Podríamos decir que se trata de algo como una comparación de las traducciones en sí mismas con los datos numéricos obtenidos una vez realizada la abstracción de sus características y rasgos mediante el análisis cuantitativo que dan lugar a “patrones generalistas”. Este procedimiento, que puede realizarse a la inversa, es crucial en el análisis de corpus en lo que se refiere a las motivaciones potenciales del comportamiento traslativo, de todas las posiciones ideológicas y culturales del traductor, sin olvidarse de la presencia de un contexto influyente subyacente, por lo que los elementos extra lingüísticos también serán partícipes y, desde luego, influyentes en la creación de corpus y su concepción.

Así, según este enfoque, se tiende a considerar el texto completo como una unidad, en vez de en forma de segmentos aislados. Por tanto, lo interesante de las MT sea la posibilidad de consultar un texto completo o incluso un segmento en concreto pudiendo comprobar el contexto de aparición.

Por último, existe un algoritmo llamado N-Cor que sirve para calcular el umbral de representatividad de un corpus mediante el análisis de la densidad léxica en función del aumento incremental del corpus. Se trata de un método que pretende determinar el tamaño mínimo que debe tener un corpus para ser considerado representativo. Para llevar a cabo los cálculos algoritmos, existe un programa llamado ReCor que lleva a cabo el proceso de análisis estadístico del corpus (manejo de cifras y datos necesarios para obtener el resultado final).

Alineación de corpus

Alineadores y programas de Memorias de traducción.


La alineación es una fase que, generalmente, se lleva a cabo englobada dentro del proceso general de una memoria de traducción. Se parte de un texto original que es traducido, después se segmenta en unidades más pequeñas (podríamos decir que el texto completo deja de ser “unidad”) y estas se alinean: el original con su equivalente en la traducción.

Por tanto, la alineación consiste en comparar textos originales con su traducción, dividirlos en segmentos y, por último, unirlos como unidades de traducción de una memoria de traducción. Es decir, que la alineación es la base de cualquier memoria de traducción. El método de alineación es variable, puede hacerse manualmente: mediante hojas de cálculo con un programa como Excel, por ejemplo o, también, mediante herramientas ya incluidas en programas de memorias de traducción o de gestión de las mismas como WinAlign (Trados) o DéjàVu que posee su propio alineador. Existen a su vez programas alineadores de código abierto como Bitext2TMX pero, en mi opinión, es más producto e incluso eficiente realizar este tipo de tareas con programas de MT con alineadores propios integrados que con programas individuales que solo llevan a cabo esta tarea: la de alinear y ninguna más. Esto supone utilizar un programa para cada cometido lo cual resta tiempo y multiplica el esfuerzo del traductor. Considero que es más fructífero gastarse una determinada suma de dinero en un programa potente como Trados o DéjàVu desde el que se pueden llevar a cabo todas estas tareas de manera global que no a través de pequeños programas que llevan a cabo tareas individuales.

Se elija lo que se elija, la alineación no siempre es correcta. Generalmente, el programa creará los segmentos a partir de signos de puntuación fuertes como puntos, dos puntos, signos de interrogación… pero el traductor puede anticiparse a dichos errores que pueda cometer el propio programa. Por ejemplo, las imágenes, tablas o incluso enlaces e hipervínculos suelen dan problemas puesto que pueden aparecer a modo de ejemplo en una explicación que constituye una frase completa y el programa no realiza bien la segmentación. Al mismo tiempo, al seguir la pauta de la puntuación para la alineación es necesario revisarla una vez el programa haya propuesto su alineación.

Como con todos los programas, los alineadores presentan ciertas limitaciones a la hora de reconocer formatos. El más recomendado a la hora de importar el texto será el .txt ya que al tratarse de texto plano no generará problemas de incompatibilidad. Esto ocurrirá, sobre todo, con programas de código libre como Bitext2TM. De todos modos, existen ciertos programas que admiten numerosos formatos como DéjàVu. Cabe destacar que también es necesario prestar especial atención al proceso de exportación del texto, es decir, en qué formato se quiere exportar, puesto que si se va a trabajar con más de un programa de MT hay que tener en cuenta qué formatos y qué programas son compatibles. Además, no siempre será útil importar todos los textos que traduzcamos  a la memoria de traducción ya que en algunos casos no compensa. Lo interesante es la gestión de la terminología y la posibilidad de autopropagar segmentos, con que será especialmente útil en textos técnicos pero, en cambio, no valdrá la pena emplearlos en traducción literaria.

Dichos programas localizan el segmento más próximo por el número de palabras que coinciden con el original. Esto lo hacen a través de su o sus diccionarios integrados.

Los alineadores, además de ser la base de las memorias de traducción sirven para otros cometidos. Por ejemplo, como sustitutos de los diccionarios terminológicos (el traductor se beneficia del contexto de aparición, no solo de la información puramente léxica que ofrece el diccionario) y también sirve para conocer el índice de frecuencia de uso de una palabra en un texto concreto, pudiendo extrapolar este dato obtenido a textos del misma área temática (las palabras más frecuentes son las más susceptibles a aparecer en el lexicón de la traducción).

El formato estándar más extendido de las memorias de traducción es .tmx desarrollado por LISA (Localization Industry Standards Association) con el fin de disminuir los problemas de incompatibilidad en los sistemas de localización. Dicha empresa suiza se disolvió en 2011 y, poco más tarde, European Telecommunications Standards Institute creó ISG (Industry Specification Group) que seguía la misma corriente, es decir, especializado en sistemas de localización y gestión de la misma. Trabaja en varios campos como Term-Base eXchange, Translation Memory eXchange, Segment Rules eXchange, XML Text Memory… todos ellos normalizados por ISO.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Argumentatum ad Wikipediam

Estructura y utilidad de Wikipedia. Wikipedia y traducción.

Internet es una herramienta bibliográfica fundamental en nuestros días: se trata de un utensilio rápido y que ofrece numerosos resultados contrastables. Es una herramienta a la que se va a recurrir tanto si se trata de una mera consulta curiosa o de poca importancia, como para recabar información de forma más seria, a conciencia. Los usuarios de Internet se percataron de ello con que una posible explicación del nacimiento de Wikipedia es la necesidad de tener acceso a una enciclopedia en línea. A su vez, como la cantidad de información y datos en Internet es enorme (se trata de una fuente de información y consulta a gran escala), el tamaño de Wikipedia no va a divergir en esto ni tampoco en la cuestión lingüística: 200 idiomas y doce millones de artículos.

Quienes pusieron en marcha el “proyecto Wikipedia” que se presentaba caótico, sin unas directrices previamente establecidas fueron Jimmy Wales y Larry Sanger en 2001. En poco tiempo, Wikipedia podía equipararse con la Encyclopaedia Britannica. Este fenómeno se produjo ya que se trata de una página con licencia libre lo que permite que todos los internautas, si quieren, pueden participar en la redacción de artículos o bien registrándose (entonces aparecerá el nombre del autor o su apodo) o bien de forma anónima (aparece entonces su dirección IP). No solamente está disponible en soporte informático sino que puede consultarse en versión CD-ROM, DVD y papel.

Lo interesante de Wikipedia es que es modificable por parte de los usuarios (que es la base de las wikis) pero que a pesar de los problemas que esto puede acarrear, posee una enorme capacidad de autocorrección. Es decir, un alto control de los vandalismos y manipulaciones intencionadas que se pudieran cometer. La edición masiva y la libre licencia, pues, dan pie a la manipulación, la aparición de erratas, la subjetividad y, por último, a una edición incorrecta puesto que no se conoce bien el sistema. Wikipedia he desarrollado un sistema para solventar dichos problemas como la creación de robots que corrigen erratas simples, de una figura llamada “bibliotecario” que se encargan de que se cumplan las normas, del mantenimiento, pueden congelar artículos… y de “cartelones” que los propios usuarios pueden insertar en los artículos que llevan a cabo el “etiquetado” de dichas publicaciones: “incompleto”, “mala calidad”, “se está trabajando en el artículo”…

Pero no solo los bibliotecarios pueden llevar a cabo la corrección de artículos en Wikipedia, existen determinadas opciones a disposición del usuario como el historial de ediciones que permite visualizar los cambios sufridos en los artículos desde su creación, la opción o comando de “deshacer cambio” para que restituir los últimos cambios en el artículo que podrían ser erróneos, la vigilancia del artículo mediante la cual los artículos se añaden a la pestaña de favoritos, agrupándose en una lista de seguimiento, para “vigilar” los cambios, ediciones, etc. en el artículo, el seguimiento de cambios por RSS a través de programas agregadores como Google Reader, los robots detectores de vandalismos (el principal se llama AVBOT) cuya tarea es restaurar páginas borradas, ponerse en contacto con los propios bibliotecarios… y, también, la reputación del usuario, es decir, la posibilidad de consultar el historial público donde figuran todas las ediciones del usuario lo que permite determinar el grado de fiabilidad y rigor del artículo publicado.

El uso de la Wikipedia es masivo, con que se producen decenas de cambios por minutos (al menos en la versión en español). Estos cambios son realizados tanto por usuarios de a pie como por la figura del bibliotecario que poseen mayor libertad a la hora de manipular el contenido de Wikipedia: siguen una página llamada “cambios recientes” y gestionan tareas al margen del usuario como el bloqueo de artículos, la revisión de las ediciones antes de que sean publicadas, borran contenidos considerados inapropiados… En la versión española existen 130 bibliotecarios y tres supervisores.

Dos factores que hay que tener en cuenta a la hora de evaluar el contenido de la Wikipedia son las influencias sociales como el vandalismo, la gran influencia que ejercen la política y los mercados en la redacción y publicación de ciertos artículos, la subjetividad de algunos… y los aspectos lingüísticos como los debates terminológicos que se generan (emplear una unidad léxica u otra, etc.),  la eliminación de artículos de poca relevancia, del lenguaje soez que pudiera aparecer… A favor de Wikipedia, es necesario mencionar que existe un área especial llamada “discusión” en la que deben explicarse los cambios que se llevan a cabo en los artículos y que, en cuanto a nivel de corrección gramatical, léxica y ortográfica, Wikipedia sigue las normas oficiales normalizadas dictadas por las autoridades pertinentes.
Todos estos procesos que implican cambio en la Wikipedia: edición, corrección, publicación… en muchas ocasiones llevan horas, días e incluso semanas o meses.

Se trata de una especie de enciclopedia en línea con que no se recomienda la publicación de noticias de última hora (donde datos sin corroborar y fuentes cuya fiabilidad es dudosa son susceptibles de aparecer) puesto que para ello, existen ya las Wiki noticias. Tampoco se recomienda que se publiquen artículo cuyo objetivo sea publicitar productos o empresas.

Aunque los criterios y la corrección de Wikipedia son rigurosos, no se trata de una fuente tradicional ni primaria. Es de gran utilidad si se pretende consultar información de forma general, pero si lo que se pretende es una búsqueda seria es necesario tener muy en cuenta las referencias bibliográficas de los artículos, el historial (para ver las últimas modificaciones, puesto que los últimos datos son los menos fiables: quizá no se hayan corroborado aún) y la reputación del autor (cuánto tiempo lleva publicando en Wikipedia, cuántos artículos…), es decir, evitar a toda costa los artículos publicados desde el anonimato.

La Wikipedia necesita de la traducción como medio para expandirse al mayor número de lenguas posible. Para ello, en el portal de la comunidad, en “otras colaboraciones” o “cosas por hacer” se pueden encontrar artículos que necesitan traducirse. Para que la labor traslativa sea completada de forma satisfactoria existe un manual de estilo con una serie de normas que el autor debe acatar para publicar en Wikipedia.

Pero Wikipedia es, además, una herramienta bastante útil para el traductor. Un ejemplo son los equivalentes terminológicos. Es decir, si se quiere ver la equivalencia a un determinado idioma de un término o tecnicismo puede ser de ayuda consultar el artículo en la lengua de origen y de ahí, en la pestaña de selección del idioma, cambiar al que se desea apareciendo así la traducción de dicho término. El traductor deberá confirmar el resultado obtenido a través de otras fuentes como buscadores generalistas (Google o Bing: “término” + “palabra clave susceptible de aparecer al lado del término o área temática”) en las que deberá consultar definiciones y profundizar en su búsqueda o incluso empleando las opciones avanzadas del buscador. También puede ser de gran ayuda utilizar comandos específicos de Google para la definición de términos (define:[término]).

viernes, 2 de noviembre de 2012

Algo más que TRADOS

Creación y gestión de las memorias de traducción: algo más que TRADOS. Algunas utilidades.


Las memorias de traducción son herramientas fundamentales para el traductor. Podríamos decir imprescindibles. Existen programas que ejecutan todos los pasos necesarios para crear y gestionar memorias de traducción como TRADOS entre otros pero, ¿por qué estancarse en este programa “multiusos” en lo que a memorias de traducción se refiere y no conocer otros que también podrían ser de gran utilidad para el traductor?.  Desde luego, la comodidad y las ventajas que nos ofrece TRADOS muchas veces no nos las van ofrecer este tipo de programas más rudimentarios, pero no siempre podremos acceder a este primero, una de las principales razones se debe a que es de pago. Por ello, el conocimiento y el manejo de otras herramientas nunca van a estar de más.

El proceso de creación de una memoria de traducción puede llevarse a cabo desde distintos niveles: bien partiendo de un texto previamente traducido, o bien proceder a su creación mientras se traduce el texto a la vez, es decir, que el proceso de traducción y el de creación de la MT serán simultáneos. En cualquier caso, siempre será aconsejable trabajar textos sin formato, formato txt para que no tengan lugar problemas de incompatibilidad por la combinación de varios tipos de formato y varios programas necesarios para crear y gestionar la memoria de traducción. El formato de las memorias de traducción será tmx esencialmente, aunque también podremos encontrar xliff (en desuso puesto que tmx, digamos, funciona muy bien y ha copado el mercado). En el caso de TRADOS no habrá problema en reconocer cualquiera de los dos formatos, pero en el caso de que se gestione la memoria de traducción con otros programas será un dato que hay que tener en cuenta. Por esa misma razón, a la hora de guardar los textos traducidos para manipularlos desde los programas de gestión de la memoria será conveniente guardarlos con el sistema Unicode UTF-8 que es el menos problemático.

El traductor puede disponer de un paquete aplicaciones libres y portables que contienen este tipo de programas necesarios para la creación y gestión de dicha herramienta en un blog especializado en el software libre y de código abierto llamado “Traducción y mundo libre” en donde aparece un enlace para descargarlos. Su manejo no es especialmente complicado, aunque al tener funciones delimitadas, es decir, cada uno lleva su cometido en la creación y gestión de las memorias de traducción habrá que conocer qué programa sirve para qué. Cabe destacar Olifant, para la gestión de la memoria de especial interés puesto que es válido para todos los sistemas operativos y que, a su vez, nos permitirá ir aumentando nuestra memoria de traducción, es decir, incorporando nuevos textos a medida que los vamos traduciendo.

Por último, a modo de puntualización, un detalle que es necesario precisar es que las memorias de traducción serán fundamentalmente útiles para realizar consultas de segmentos previamente traducidos. En caso de que se quiera utilizar como programa de trabajo simultáneo en el proceso traslativo solo traducirá segmentos exactamente iguales (por lo que será útil en traducciones científicas –traducción de prospectos de medicamentos, algunas instrucciones…- pero no en literarias puesto que no encontraremos párrafos, frases o segmentos iguales casi nunca o nunca).

Laura García Albarrán

martes, 30 de octubre de 2012

Procesadores de texto y formatos en el negocio de la traducción

Usos específicos de tratamientos de texto en traducción. Funciones específicas de Word y útiles para el traductor.


Hemos repetido innumerables veces que el negocio de la traducción, hoy en día, no se concibe sin mencionar y aplicar al mismo tiempo las nuevas tecnologías lo cual implica el conocimiento por parte del traductor de programas informáticos específicos para conseguir la mayor eficiencia posible en el desempeño de su labor y un alto conocimiento (avanzado) de programas “básicos” tales como procesadores de texto, conversores, programas para contar palabras…

Así, es vital que el traductor sepa manejar a la perfección las múltiples herramientas de Word (hay algunas que son especialmente útiles en lo que respecta a mejorar la calidad de su tarea) como por ejemplo la revisión ortográfica y gramatical, la inserción de guiones, guardar documentos en diferentes tipos de formatos, saber convertir archivos, etc.

Al igual que al traductor se le exige como profesional conocer y manejar determinadas herramientas informática, este debe tener en cuenta que del mismo modo que a él se le exigen ciertos “requisitos”, también debe establecer pautas para que la introducción de la informática en su labor no traiga consigo más desventajas que ventajas. Un ejemplo podría ser el siguiente: el traductor deberá ser capaz de solicitar al cliente que le proporcione el formato original del texto si este le ha enviado solamente el formato PDF para poder manipularlo. Es decir, que al igual que el traductor integra las nuevas tecnologías y herramientas informáticas en su método de trabajo a parte de por facilitar el desempeño de su tarea por la presión que ejerce el cliente (reducción del tiempo máximo para entregar un encargo, etc.), el cliente y, de algún modo, el propio mercado deben acoplarse al propio proceso que el trujimán debe llevar a cabo.

Para indagar acerca de estas herramientas que nos ofrece Word, se propusieron algunos ejercicios con funciones como la de “buscar y remplazar”, “conversión de Word a PDF”, “control de cambios e inserción de comentarios”… He de decir que a mi modo de ver se trata de funciones extremadamente útiles que permiten ahorrar tiempo y facilitan el manejo del texto o documento propiamente dicho pero que, en algunos casos se da la incompatibilidad de formatos cuando se trata de aplicar comandos en la función “buscar y remplazar”. Por ejemplo, en algunas de las funciones que expone Tibor Környei en su artículo “Using MS World’s Advanced Find and Replace Function” en la revista de Tradumàtica, ciertos comandos no son válidos para la versión Word 2010 pero sí para la XP, entre otras.

Por otro lado, en cuanto a la conversión de documentos con formato .docx a formato PDF, encuentro insuficiente la función de Word puesto que en muchos casos aunque se mantiene todo el texto, se desmantela el orden el documento, se introducen saltos de párrafo y de página innecesarios, etc. por lo que los programas específicos para llevar a cambio de cambio de formato (incluso algunos se pueden realizar directamente a través de páginas web) considero que realizan una conversión de manera más satisfactoria. Son herramientas de más calidad.

Finalmente, encuentro especialmente útil la función de “inserción de comentarios y control de cambios” sobre todo cuando se trabaja en grupo y se realizan cambios o cuando se completa el proceso de revisión en la tarea traslativa y el texto corregido se envía al traductor que podrá estar de acuerdo o no con las correcciones del revisor (con esta opción podrá ver qué cambios se han realizado) y así rebatirlos o aceptarlos.

Laura García Albarrán

lunes, 29 de octubre de 2012

Globalización y bilingüismo en la traducción

Comentario sobre la primera presentación oral: introducción a la informática aplicada a la traducción y bilingüismo del traductor.

El pasado 24 de octubre expusieron un grupo de cuatro alumnos un trabajo cuyo contenido queda más o menos sintetizado en el título de esta entrada. La primera parte de la exposición versaba sobre la introducción de productos informáticos en la disciplina de la traducción –que como ya se sabe- hoy en día es vital. Se trata de herramientas fundamentales para que el traductor desempeñe su tarea de manera satisfactoria y que, por otro lado, la faciliten puesto que proporcionan información rápida lo cual permite aumentar la eficacia en la a veces tediosa tarea del traductor. A lo largo de la charla, se expusieron también qué herramientas y métodos novedosos se han ido imponiendo en este mercado, cuál ha sido el efecto provocado etc. Asimismo, se hizo también especial hincapié en el fenómeno de la globalización y en cómo esta ha hecho que el negocio de la traducción “prospere” o que, al menos, el volumen de traducciones que el mercado solicita sea cada vez mayor. Esta globalización trae consigo también una adaptación de los productos a las diferentes culturas (localización). Es decir, cómo adaptar un producto (o una publicidad) para que tenga éxito en el país de llegada. Así, se vieron ejemplos de traducciones de eslóganes de Coca-Cola, productos para bebés, etc. en cuyas premisas o imágenes que los acompañaban se detectaban errores colosales debido a un fallo en el proceso de localización: mensajes o simbología que traducidos de una cultura a otra adquieren distinto significado, con lo que el receptor recibirá una información distorsionada, errónea del producto que se le quiere vender. Esto dará pie al fracaso del producto o a su escaso éxito.

A raíz de dicha introducción “masiva” y totalmente necesaria de las nuevas tecnologías en el negocio de la traducción se han creado nuevas figuras como el freelance y también agrupaciones de traductores que realizan una actividad conjunta. El que se haya producido este fenómeno (asociaciones de traductores) se explica dadas las exigencias del mercado actual. Es decir, el avance de las tecnologías (que facilitan la labor del traductor a la vez que la agilizan) y su introducción en la vida diaria del trujimán ha provocado que el tiempo o el plazo que se le concede para entregar la traducción sea más corto, a veces insuficiente para que una sola persona lo pueda llevar a cabo. A su vez, vemos que el “método” de asociaciones de traductores que responde a las necesidades mercantiles que hoy en día se demandan no siempre es “rentable” o adecuado para todo tipo de traducción. Este sistema, podríamos decir que no se adecua a ciertos tipos de traducción como la literaria que requiere de una sola persona que la caracterice con su propio estilo, entre otras.

Por último se trato el tema del bilingüismo del traductor: ¿los textos producidos por un traductor bilingüe son de mayor calidad que los de uno no bilingüe? Se trata de una cuestión que genera controversia. Por un lado, el traductor bilingüe no va a encontrar, por lo general, problemas de compresión de textos o al menos le costará menos captar todos los detalles del discurso; y el traductor no bilingüe empleará más tiempo en la búsqueda de expresiones, unidades léxicas, estructuras, etc. A esto se suma el papel tan importante que juega la cultura en la traducción: saber acoplar o transformar los elementos culturales que aparecen en el texto de partida a otros equivalentes o similares en el texto de llegada.

Según lo expuesto en la presentación oral existen dos tipos de bilingüismos: el que adquiere la lengua desde pequeño con lo cual tiene un contacto equivalente con ambas lenguas (50% y 50%). Es decir, posee dos lenguas maternas; y el que adquiere la segunda lengua de más mayor pero consigue un dominio completo o casi completo. En los dos casos podría haber carencias culturales en una de las dos lenguas o incluso en las dos (este último caso tendría más sentido si lo aplicáramos al bilingüe que posee dos lenguas maternas puesto que se contacto con ambas culturas es mitad y mitad). Aunque, también podría ocurrir que se tenga más conocimiento de una de las lenguas/culturas (es lo que suele ocurrir puesto que, por norma general, una de las lenguas se acaba imponiendo). En el caso del bilingüe con una sola lengua materna, es evidente que tendrá mayor conocimiento de la lengua y cultura de la primera lengua adquirida cuando es pequeño.

A mi modo de ver, no por ser bilingüe se es mejor traductor puesto que entran en juego otros factores de esencial relevancia. El hecho de leer, viajar, tener inquietudes culturales y, en definitiva, el bagaje cultural propio son elementos determinantes para, de algún modo, “juzgar” la calidad del traductor. La formación profesional recibida también lo es puesto que el traductor profesional adquiere (a lo largo de su formación) unas habilidades y destrezas que lo capacitan para desempeñar una labor de calidad, por lo que la traducción de alguien que no ha recibido este tipo de formación presentará carencias, imprecisiones y la calidad será peor, mucho más escasa.

Laura García Albarrán